Zak Brown exige a la FIA eliminar las alianzas en la F1: ¿Peligra el pacto Red Bull-Racing Bulls?
- Enzo Zentava
- 15 may
- 2 min de lectura
La postura de Zak Brown no es nueva, pero su reciente carta a Mohammed Ben Sulayem marca un antes y un después en la batalla política de la Fórmula 1. El CEO de McLaren se cansó de las zonas grises y fue directo a la yugular de las alianzas entre equipos, exigiendo que la FIA desmantele cualquier estructura de "copropiedad" o influencia cruzada. Para Brown, el deporte se juega su integridad en un momento donde las reglas financieras deberían estar emparejando la cancha, no permitiendo que los gigantes tengan satélites a su disposición.

Lo interesante es que Brown no necesita dar nombres propios para que todos miremos hacia el mismo lado. Aunque el ruido sobre el posible desembarco de Mercedes en Alpine alimentó las sospechas, los ejemplos que puso sobre la mesa son mucho más tangibles y recientes. ¿Cómo ignorar la vuelta rápida de Ricciardo en Singapur que le sacó un punto vital a Norris, o la facilidad con la que Lawson dejó pasar a Verstappen en Miami? Son episodios que dejan un sabor amargo y ponen bajo la lupa la relación entre Red Bull y Racing Bulls, sugiriendo que la competencia real termina donde empiezan los intereses del "equipo principal".

La queja de McLaren también expone la hipocresía en el manejo de los recursos. Mientras algunos equipos comparten túneles de viento y se intercambian personal técnico como si fueran figuritas —como el pase relámpago de Laurent Mekies—, otros deben pagar fortunas y esperar meses para sumar ingenieros de élite. Si la categoría realmente aspira a una paridad total, no puede permitir que existan equipos de "primera" y "segunda" categoría bajo un mismo dueño. La F1 está en su era más competitiva, sí, pero para que el futuro sea sólido, la independencia tiene que ser absoluta. O corren todos por su cuenta, o la transparencia será siempre una bandera a cuadros a medio agitar.



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